Un final deseado para Juego de Tronos que no llegó.

Menuda decepción ha sido el final de la serie de Juego de Tronos (GOT), existían muchas posibilidades para darle al cierre de esta impresionante serie un final a su medida, pero finalmente ha dominado lo vulgar, lo cotidiano, lo típico de una serie barata escrita por aficionados. 

Muchos temíamos un final predecible, y lo predecible era que Jonh matara a Daenerys exactamente como lo hizo, predecible era que todo acabará como si nada en vez de dejar las puertas abiertas a cualquier futuro intrigante que diera rienda suelta a la imaginación de los seguidores de la serie. 

Lo deseado era que el ciclo se volviera a repetir y que los caminantes blancos volvieran a través de un pequeño guiño, lo deseado era que Daenerys, a pesar de sus errores, fuera la reina de los siete reinos y que abriera una nueva etapa donde los Targaryen iniciaran en el ciclo. A sabiendas que el amor entre John Nieve y Daenerys Targaryen no era posible, lo deseado era que Jonh volviera al muro o que continuará como rey del Norte. Lo deseado era que Brandon fuera de la mano de la reina dadas sus habilidades, lo deseado era que Tyrion no fuera ejecutado y enviado al muro a custodiar los peligros de más allá del mundo. 

Dado que en toda serie debe de haber una muerte que no esperamos y dado que la muerte de Daenerys se esperaba por Arya Stark, era esta última la que tenía que haber muerto en el intento de matar a la reina y frenada por su propio hermano ignorando que era su hermana ya que ella utilizaba el rostro de otra persona, aquí hubiésemos tenido una trama necesaria y la justa medida para que Jonh volviera al muro, aparte de golpe para todos pues Arya es querida por todos como lo fue Ned, menudo palo nos llevamos todos, eso era lo que hizo especial a GOT.

Cersei Lannister no tendría que haber muerto y si huido siendo su futuro vástago la mejor representación del retorno de la guerra entre los reinos. Sansa Stark hubiese quedado como reina de Invernalia pero bajo el dominio de Daenerys. 

En fin, había muchas posibilidades de acabar esta serie dejando los espectadores con la saliva en la boca pensando en un posible futuro donde las batallas entre los reinos volvieran a florecer y a traernos marcha. 

Pero no ha sido así, así que menudo cierre aburrido y sin gancho.