Lo que estamos haciendo con la Mujer ¿Y con el Hombre?

La publicidad lo moldea todo, incluso moldea más que el sistema educativo, es algo que podemos comprobar con un poco de perspectiva. La publicidad se basa en la fuerza de lo emocional, la educación en el control de la emoción a través de la razón. Es más fácil liberar lo emocional que tratar controlarlo.

El paso del tiempo no implica que los resultados del impacto publicitario mejore nuestras vidas, por lo tanto, se puede concluir, realizando los análisis necesarios, cuándo un modelo publicitario es dañino en el tiempo. En caso de las mujeres y la actual publicidad, deja a las mujeres desprovistas de sus virtudes más allá del físico y sus dotes de seducción, y de paso, moldea también al hombre en sus deseos hacia ellas, una delgada línea de frágil comunicación entre ambas partes que puede tornarse en una relación tortuosa en cualquier momento.

La invitación al consumo más feroz reduce a la mujer convirtiéndola en un mero objeto de deseo, promete y explota la idea de las necesidades que ella debe alcanzar para ser lo que se espera de ella según marca la publicidad, el bucle de la seducción: siempre joven, siempre bella, amable y abiertamente sensual.

La publicidad actual está basada en el siguiente esquema, un esquema que impacta directo al subconsciente y que parece estar orientado hacia ambos géneros:

Frustración > Consumo >

Poder

< Satisfacción < Insatisfacción

Podría existir otros modelos de alentar el consumo, no obstante, se ha optado hasta llegar a nuestros días por el más visceral y enfermizo, luego llegan los problemas y todo el mundo se sorprende. No hay duda alguna de que la mujer es actualmente la piedra angular del mercado de consumo, por impulso y por alienación, de algún modo, en cómo el mercado trata a la mujer es la consagración de los errores de una sociedad que no ha reflexionado sobre sus fracasos, el actual modelo social invita a la mujer a consumir para ser consumida, no la libera, la atrapa.

La naturaleza emocional de mujeres y hombres está secuestrada y viciada por la publicidad, el cine, la tv, la política, los estereotipos, el amor, etc. Estamos tan acostumbrados que no nos damos cuenta de que, la inmensa mayoría, hemos adoptado roles terribles con completa naturalidad.

En definitiva, ellos y ellas convertidos en seres insatisfechos presas de la frustración lanzada por la publicidad y bañados en una fina capa de moderación social y ropajes civilizados, todo dispuesto a saltar por los aires en cualquier momento.

En este contexto de confusión de identidad, personalidad y preferencias ante la vida surge la violencia entre ambas partes alimentado por la necesidad de tener el control y  eliminar la sensación de insatisfacción. Ellas, intentan ser lo que socialmente se espera de ellas, y ellos, disfrutan esa puesta en escena de la que esperan obtener fundamentalmente placer sin necesidad de merecerlo. Cuando socialmente una inmensa mayoría, de hombres y mujeres, alimentan estos modelos implantados, en el momento que una de las dos partes no obtiene lo que desea surge la violencia y los desequilibrios en multitud de formas.

Aquí todas las partes son responsables, pero de haber una realmente responsable es la TV y la publicidad, y por jerarquía, el Estado, que es quien debe regularlo todo, unas cosas mas y otras menos. Un gobierno que no sabe poner límites es un gobierno que no sabe gobernar o simplemente tienen el propósito de dañar socialmente al país.

Para muestra, un botón, ¿Qué opináis de la actual publicidad y naturalidad que se le está dando a los Juegos de Casino? El objetivo de la publicidad y la TV es crear tendencias, una vez creada la tendencia no es necesario alimentarla continuamente, una vez implantada se convierte en algo natural y cotidiano por muy monstruoso que sea.