¿Cómo afecta la corrupción política a pymes y autónomos?

La corrupción política, mire por donde se mire, lo merma todo. Hay que tener en cuenta que el objetivo de la corrupción es sustraer fondos públicos para beneficio personal o de un reducido grupo. Las pymes y los autónomos también son víctimas.

La mayoría de las pymes y autónomos se quejan de la asfixia que supone tener una empresa propia en cuanto costes, esfuerzo y gastos, ya que los beneficios, después de los gastos, no suelen ser muy elevados, lo que imposibilita el crecimiento de la empresa o que, en tiempos de crisis pueda sobrevivir.

Hasta cierto punto, se puede llegar a entender que existan flexibilidades desde una administración pública a las empresas, siempre y cuando esto no suponga una competencia desleal, ni tampoco suponga incurrir en un delito. 

Por ejemplo, es habitual que un ayuntamiento haga una petición a una pyme o a un autónomo por algún servicio o suministro de productos y que éste cobre por ello, esto son los contratos menores, es completamente legal y muy habitual que los ayuntamientos hagan estos contratos con multitud de empresas de todo un territorio, en la mayoría de los casos estas empresas entregan lo acordado a un precio real, y todo correcto.

La corrupción política va mucho más allá, el objetivo es sustraer dinero fácil, rápido e ilegitimo, y si es posible en cantidades millonarias, son los grandes contratos a los que las pymes y autónomos convencionales no tienen acceso. El modus operandi es la creación de empresas diseñadas a medida para participar en un modelo en el cual se cobra desproporcionadamente, luego, estas empresas, por la concesión del contrato millonario, dan los famosos sobres a los que les han favorecido en la concesión, y ahí está el dinero que posteriormente acaba en paraísos fiscales, en un maletín camino de Andorra, debajo de un colchón o un altillo.

El dinero que está presente en las arcas públicas llega a ellas a través de los impuestos, impuestos directos o indirectos, por lo que se puede decir que cuando el dinero es sustraído de manera ilegítima a través de la corrupción política es que están robando los impuestos que empresas, trabajadores y consumidores que aportan legítimamente, dicho de otra manera, se está robando las horas de trabajo. Visto así, para una pyme o un autónomo la corrupción política en como que en la empresa hubiese un número de empleados a los que se les paga religiosamente y estos no realizan trabajo  alguno, y no son productivos, es decir , una ruina para la empresa.

Todos los empresarios saben lo que cuesta generar ingresos y lograr que una empresas salga hacía delante, la pregunta es, ¿Como afectaría a las empresas si la corrupción política estuviera controlada desde las administraciones públicas? El razonamiento es sencillo, la mayoría de los impuestos podrían reducirse, la empresa obtendría más beneficios y los trabajadores podrían tener sueldos razonables, todo sería más fácil, el trabajo sería entonces más productivo. Y no solo eso, el dinero que se aporta al estado en impuestos acabaría donde debe acabar: Sanidad, Educación, Fuerzas del Estado, Pensiones, Infraestructuras, Justicia, Ayudas Sociales, Apoyo a empresas, etc. Los impuestos serían efectivos, no habría necesidad de recortes ni de endeudamiento y desde luego todo funcionaria mejor para España.

La corrupción es algo que no se le puede perdonar a nuestros representantes políticos, es el antipatriotismo y la deslealtad mas evidente  con respecto a sus funciones y a sus obligaciones. La mayoría de los políticos ya cobran muy bien sus retribuciones, más de lo que debieran sin tener que haber accedido a los cargos sin ningún examen como cualquier funcionario del Estado, que algunos políticos participen en la construcción de tramas ilegales es una vergüenza para la patria a la que representan.

Muchos de estos políticos que se han visto afectados públicamente por tramas de corrupción millonarias lanzaron el mensaje de “los españoles han vivido por encima de sus posibilidades” y  los españoles de bien casi se lo llegaron a creer, luego llegó la realidad, y se comprobó que quienes vivieron por encima de sus posibilidades fueron ellos y además arrastraron a la ruina a todo un país con sus prácticas desleales.

El amor por un país como España nos es solo decir que amamos España, es también protegerla de las deslealtades de nuestros políticos que la arruinan para un puro beneficio propio.