La carta de un empresario sobre la importancia de la “Unidad de España”.

La Unidad de España es importante, no hay dudas en este sentido, todos los países luchan por su integridad e historia. Luchan por sus trabajadores y sus empresas, sus tradiciones, su cultura, pero aquí, la Unidad de España, nadie la está defendiendo, y los que podrían hacerlo, no tienen altavoz.

Algunas figuras públicas se golpean el pecho por “ser Españoles”, pero no conocen España, la mancillan con sus discursos promulgados desde la mayor ignorancia, pues en sus manos está la capacidad de difundir el talento y el trabajo, y como no, de unir. Lejos de todo esto, siembran la ignorancia y la discordia para obtener pingües beneficios que son un grave perjuicio para los demás, y además, legitiman la sin razón por doquier.

La verdadera Unidad de España, la que entre todos construimos, se ha convertido en algo miserable en manos de algunos que, con el afán de hacerse con la bandera de todos, han promulgado mensajes odio entre españoles, crispando y desorientando a la población de todo un país. La bandera de los españoles es un símbolo que solo es posible si todos y cada uno de los españoles participamos en ella, en la construcción de un país basándonos en sus virtudes y en sus diferencias. La verdadera bandera de España es donde se comprimen miles de contenidos y sucesos que todos hemos hecho posibles y están escrito en pasado, presente y futuro, de algunos nos avergonzamos y de otros nos sentimos orgullosos, es la España que hoy vivimos, a esa España, la única posible, es la que representa la verdadera Unidad de España.

En este país, la mayoría de los  falsos “españoles de la unidad” no conocen ni sus propias ciudades, desconocen que existen miles de personas y lugares  que hacen que cada ciudad o pueblo sea único. Desconocen la cultura actual y las tradiciones, y lo que es peor, desconocen el patrimonio que se construye día a día y que es, probablemente, lo más español que podamos echarnos a la cara, por estar simplemente vivo, por ser presente. Os digo ya, que gracias a ellos, a los falsos de la “Unidad de España”, se está rompiendo la verdadera Unidad de España.

En la España de los falsos “españoles de la unidad” no existe el amor por España, ese orgullo de cuidar lo que es nuestro, lo viejo y lo nuevo, de apoyar a los jóvenes a avanzar, de consolidar a los no tan jóvenes, de cuidar de nuestros mayores, de impulsar e innovar para convertirnos en país competitivo. Gracias a los falsos de la “Unidad de España”, la competitividad y el crecimiento se resume en “quién es amigo de quién”, no en “quien es mejor haciendo”, os digo ya, que estamos rompiendo la verdadera Unidad de España, el talento está enterrado y solapado por la cutrez y el engaño, un auténtico castillo de naipes, y cuando llegan los problemas, lo que tienen la responsabilidad de resolver, no saben  resolver nada.

En este país, jamas hemos visto a ningún “español de la unidad” reclamar dignidad para las pequeñas empresas y los trabajadores. Las pequeñas empresas y los trabajadores garantizan un presente y futuro para España, y ningún “español de la unidad” jamás ha defendido a las pymes frente al monopolio de las grandes multinacionales que cada día lanzan a un lado a miles de empresarios y trabajadores, os digo ya, que estos falsos patriotas del discurso de la “Unidad de España”, están rompiendo la unidad de España.

En este país, jamas hemos visto a ningún “español de la unidad” reclamar dignidad y respeto profesional para los funcionarios que hacen posible que este país verdaderamente funcione, los han instrumentalizado y utilizado para fines privados y no al servicio de a quienes se deben, el correcto funcionamiento de España y a sus ciudadanos, que el orden y la justicia real puedan ir juntos de la mano.

En este país, jamas hemos visto a ningún “español de la unidad”, reclamar verdadera dignidad y respeto para las familias, han permitido que la Unidad de España sea un turbio negocio, donde imperan las mafias financieras, las  mafias de las drogas y las mafias de todo tipo, y hasta lo han disfrutado en privado con el dinero de todos, en este sentido, os digo ya, que ninguno está defendiendo la Unidad de España.

En este país, jamas hemos visto a ningún “español de la unidad” parar el turbio negocio de la corrupción política que destruye a diario la vidas de miles españoles honrados y trabajadores, en este sentido, os digo ya, que nadie está defendiendo la Unidad de España.

La Unidad de España que algunos promulgan está lejos de ser unidad, pretenden a la fuerza que apoyemos la falsa Unidad de España basada en la ignorancia, la incultura, el servilismo, la mafias y la corrupción.

No señores, eso no es la Unidad de España.

Váyanse lejos patriotas de trampa y cartón, váyanse de España y llévense vuestros turbios argumentos, pero dejen nuestro dinero que lo hemos trabajado nosotros, los verdaderos españoles. Llévense también a los falsos patriotas de la Unidad de Cataluña que tanta cuerda os da para seguir dividiendo a todo un país y romper la verdadera Unidad de España donde cabemos todos, menos vosotros.