Holanda, vete a vender tus tulipanes a otros.

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Ya llegaron los liberales holandeses para vender su moto, que listos nos han salido algunos socios europeos. La realidad es que Europa es un fracaso siempre y cuando las reglas fiscales sean distintas en cada país.

Bien conocido es que Holanda y su sistema tributario “roba” a sus socios europeos miles de millones al año en cuestión de impuestos que deberían tributarse en los países donde  se generan, pero claro, es la panacea legal y exclusiva de las grandes multinacionales (Google, Amazon, Apple, Starbucks, Ikea o Inditex entre otras), así también es competitivo hasta el tonto del pueblo pero es solo para los acreditados con el pase VIP.

Por mucho que le moleste a Holanda haber perdido la copa del mundo frente a España en 2010, la realidad es que España la tiene más grande. España y Holanda no son países comparables, España tiene casi 47 millones de habitantes, los Países Bajos casi 18 millones, proporcionalmente tienen más ministros los norteños por mucho que la derecha en España diga lo contrario tratando de ridiculizar al actual gobierno, pensarán que los ciudadanos no leemos, vaya con los patriotas españoles, lamiéndoles hasta el dobladillo a los holandeses, pero que nadie se sorprenda, a quienes les lamen el dobladillo es a las grandes multinacionales, los únicos a quienes se deben.

Al margen de los abismos culturales, España le da bastante coba a Holanda, no creo que Holanda (Países Bajos) sea un ejemplo a seguir, es uno de esos países responsables del empobrecimiento de la economía de algunos países de la zona euro, la evasión de impuestos a favor de las grandes multinacionales hace mucha pupa a los bolsillos, a ver si te pensabas que era para el fontanero de tu barrio, qué se puede decir de los expertos en vender bulbos de tulipán a precio de oro.

Puede que a los holandeses les guste ir en bici a pesar de ser más suicidas que los españoles, no serán tan felices aun con los bolsillos llenos, pero ¿a quién le importa esto? a mi me importa. 

En cuanto a las actuales negociaciones, ellos, los holandeses querrán sus reglas, normal, yo también querría las mías y que me dijeran que si a todo, pero lo que pide Holanda no son las mejores condiciones para España ya que a cambio de llegar a un acuerdo piden reformas laborales y de las pensiones, simplificando, reducir los derechos laborales y privatizar las pensiones, muy al estilo de la derecha rancia española deseosa de meter mano a todo lo que pueda para beneficiar a los grandes, y dicho sea de paso, un plato goloso para los mismos que evaden impuestos a través de los paraísos fiscales ¿será por liquidez para invertir?  todo sea por morder a España y a su sistema público y comprar a mitad de precio, algo de lo que no se va a beneficiar ningún ciudadano de a pie en España.

Y es que parece que, aprovechando las debilidades provocadas por la crisis sanitaria/económica del covid-19 vuelven los “vende humos” liberales después de 20 años de sus miserias, algo que no termino de entender porque para que las fórmulas liberales sean eficientes, de entrada, todas las partes deben partir del mismo punto con los mismos recursos y las mismas reglas de juego (algo que no se cumple), y que gane el mejor, pero claro, no se trata de que ganen los mejores, se trata de jugar con una competencia desleal y sacar tajada, ser liberal es la panacea para los grandes pues gracias a las políticas liberales lo único que se consigue es que, aquellos que parten de una posición ventajosa en la parrilla de salida se merienden al resto, la gente de pie que se dice liberal aquí en España, no tienen ni pajolera idea de lo que dicen, o la torpe soy yo que no se entera.

Que Holanda exijan un control exhaustivo de cómo se reparte y se gasta el dinero me parece estupendo, ya sabemos que en España hay mucho listillo que mantener dentro y fuera la política, pero de ahí a entregar España al juego de Holanda (y otros especuladores) me parece un error.

A ver que pasa, espero que no nos cuelen otra de tulipanes como ya nos colaron con el rescate bancario a fondo perdido y a costa del bolsillo del contribuyente